sábado, 1 de junio de 2019

CARACTERISTICAS DE LOS CULTIVOS HORTÍCOLAS


CARACTERÍSTICAS DE LOS CULTIVOS HORTÍCOLAS

Importante desembolso de capital circulante o de explotación. Es decir, que la suma de dinero que se debe desembolsar para llevar a cabo el cultivo (preparación del terreno, fertilización, costo de fertilizantes, costo de pesticidas, jornales para la realización de las diversas labores de cultivo, costo de otras materias primas, etc.) es muy elevado.

Gran absorción de mano de obra durante el manejo del cultivo y, en ocasiones, esta mano de obra debe tener una cierta especialización

En general el cultivo hortícola no suele utilizar grandes superficies de cultivo, si bien en el caso de la Horticultura extensiva e industrial, este aspecto puede variar ostensiblemente

Es bastante frecuente que se utilicen acciones costosas para variar o controlar el medio físico, con el objetivo de producir fuera de estación, obtener altas calidades, etc. En este sentido, es muy frecuente que en cultivos de primor se trate de modificar el clima, mediante el empleo de invernaderos, túneles, etc. En algunas circunstancias, también se procede a modificar el medio físico suelo, en los llamados cultivos «sin suelo» (cultivos hidropónicos, cultivos con soluciones nutritivas, etc.), cultivos «enarenados», etc

Los índices de mecanización de los cultivos no suelen ser demasiado importantes en Horticultura, aunque en algunas ocasiones, como en cultivos hortícolas industriales, puede no ocurrir así exactamente.

La reiteración de los tratamientos fitosanitarios es bastante intensa, lo que puede crear problemas de residuos, sobre todo en Olericultura, al tratarse de productos cosechados que en gran medida se van a destinar al consumo humano en fresco. También es frecuente en el cultivo hortícola intensivo la utilización excesiva de fertilizantes minerales (en particular las sales nítricas). A pesar de esto en los últimos años existe una clara tendencia hacia una utilización más restringida de medios químicos (tanto pesticidas como fertilizantes, como se verá en los epígrafes correspondientes de esta obra), para evitar problemas de toxicidad y de impacto ambiental, como son las tecnologías de producción integrada y buenas prácticas agrícolas.

Las rotaciones hortícolas son muy solapadas, siendo relativamente frecuentes que en una misma parcela se cultiven en un año dos y a veces tres cosechas distintas.

Por la naturaleza perecedera de las producciones hortícolas, además de prever los canales de comercialización hacia los que van a ser destinadas, se debe también disponer de medios frigoríficos de conservación adecuados, donde almacenar rápidamente las mercancías una vez que hayan sido recolectadas, siendo de primordial importancia el tratamiento que a las mismas se dispensa en post-recolección (en su manipulación y confección), con el fin de que estén aptas para su comercialización.


TIPOS DE EXPLOTACIÓN AGRÍCOLA

A grandes rasgos se distinguen los siguientes tipos:

Explotación intensiva, que suele presentarse en las áreas cercanas a las grandes urbes, huertas periurbanas, con superficies de cultivo de extensión reducida, manejadas generalmente por componentes de una familia. Su objetivo productivo suele ser, el abastecimiento de la población más próxima, en consumo directo en fresco. Con frecuencia se recurre a sistemas de modificación del medio físico sobre todo el clima, a través de invernaderos, espalderas, túneles, etc. Suele utilizar sistemas de manejo en postrecolección muy elementales y la mercancía obtenida suele disponerse a disposición de mayoristas, o a veces los propios agricultores son minoristas en el mercado local.

Explotación de Horticultura forzada, suele ser un caso particular de la explotación intensiva, concretada en la obtención de productos comestibles u ornamentales extratempranos o extratardíos mediante la modificación del medio climático, sobre todo mediante el uso de invernaderos. En general, este tipo de explotaciones, aunque requieren un mayor grado de especialización y preparación comercial, suelen ser manejadas en muchas ocasiones por familias de agricultores ayudadas por mano de obra contratada. En otros casos, la explotación corre a cargo de empresas que escalonan adecuadamente sus producciones, con arreglo a las necesidades de los mercados, disponiendo de instalaciones para efectuar correctamente todas las operaciones de postrecolección.

Explotación hortícola extensiva, sobre unidades productivas de mayor superficie, normalmente en áreas alejadas de grandes urbes en fincas de regadío, en las que a veces los cultivos hortícolas alternan con cultivos extensivos (como cereales, legumbres, forrajes, etc.). El solapamiento de las rotaciones es menor que en los tipos anteriores y normalmente requieren una dirección más profesionalizada que las explotaciones intensivas. Normalmente poseen índices de mecanización más elevados que las explotaciones anteriores. En muchos casos estas explotaciones están dotadas de instalaciones para llevar a cabo los trabajos de postrecolección y/o de medios de transporte para que las mercancías no se deterioren. En determinados cultivos como cebollas, patatas, zanahorias, lechugas, etc., es frecuente observar explotaciones extensivas de esta naturaleza, que están provistas de un importante parque de maquinaria que les permite mecanizar o racionalizar las Explotación hortícola industrial, puede ser un caso particular del tipo anterior, aunque no necesariamente. Se trata de unidades de explotación que destinan sus mercancías a la industria transformadora, como la conserva, los congelados, los deshidratados, etc. Sus índices de mecanización suelen ser elevados

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