CULTIVO
DE PIMIENTO
El
pimiento es originario de la zona de Bolivia y Perú, donde además de Capsicum
annuum L. se cultivaban al menos otras cuatro especies. Fue traído al Viejo
Mundo por Colón en su primer viaje (1493). En el siglo XVI ya se había
difundido su cultivo en España, desde donde se distribuyó al resto de Europa y
del mundo con la colaboración de los portugueses. Su introducción en Europa
supuso un avance culinario, ya que vino a complementar e incluso sustituir a
otro condimento muy empleado como era la pimienta negra (Piper nigrum L.),
de gran importancia comercial entre Oriente y Occidente.
Taxonomía
y Morfología
Familia: Solanaceae.
Especie: Capsicum
annuum L.
Planta:
herbácea perenne, con ciclo de cultivo anual de porte variable entre los 0,5
metros (en determinadas variedades de cultivo al aire libre) y más de 2 metros
(gran parte de los híbridos cultivados en invernadero).
Sistema
radicular: pivotante y profundo (dependiendo de la
profundidad y textura del suelo), con numerosas raíces adventicias que
horizontalmente pueden alcanzar una longitud comprendida entre 50 centímetros y
1 metro.
Tallo
principal: de crecimiento limitado y erecto. A partir de
cierta altura, emite 2 o 3 ramificaciones (dependiendo de la variedad) y
continúa ramificándose de forma dicotómica hasta el final de su ciclo (los
tallos secundarios se bifurcan después de brotar varias hojas, y así
sucesivamente).
Hoja:
entera, lampiña y lanceolada, con un ápice muy pronunciado (acuminado) y un
pecíolo largo y poco aparente. El haz es glabro (liso y suave al tacto) y de
color verde más o menos intenso (dependiendo de la variedad) y brillante. El
nervio principal parte de la base de la hoja, como una prolongación del
pecíolo, del mismo modo que las nerviaciones secundarias que son pronunciadas y
llegan casi al borde de la hoja. La inserción de las hojas en el tallo tiene
lugar de forma alterna y su tamaño es variable en función de la variedad,
existiendo cierta correlación entre el tamaño de la hoja adulta y el peso medio
del fruto.
Flor: las
flores aparecen solitarias en cada nudo del tallo, con inserción en las axilas
de las hojas. Son pequeñas y constan de una corola blanca. La polinización es
autógama, aunque puede presentarse un porcentaje de alogamia que no supera el
10%.
Fruto: baya
hueca, semicartilaginosa y deprimida, de color variable (verde, rojo, amarillo,
naranja, violeta o blanco); algunas variedades van pasando del verde al
anaranjado y al rojo a medida que van madurando. Su tamaño es variable,
pudiendo pesar desde escasos gramos hasta más de 500 gramos. Las semillas se
encuentran insertas en una placenta cónica de disposición central. Son
redondeadas, ligeramente reniformes, de color amarillo pálido y longitud
variable entre 3 y 5 centímetros.Las
semillas tienen un poder de germinación de 3 – 4 años de forma general.
VARIEDADES
E HÍBRIDOS
En
Ecuador se siembran los siguientes materiales:
Variedades
dulces: De gran tamaño, cultivadas principalmente en
invernaderos: Valenciano, Cornicabra, LamuYo, Gedeón, Argos, Sonar, Toledo,
Clovis, Jericó, Latino, Apolo, Pacific, Dulce, Italiano, LiPari.
Variedades
para la extracción de pimentón: son pimientos dulces del tipo
pimiento de bola.
Variedades
de sabor picante: De forma alargada, muy cultivadas en países
sudamericanos: Cascabel, Piquín, Largo delgado de Cayena, Jalapeño, Caloro,
Serrano, Chili.
FASES
Y ETAPAS DEL CULTIVO
En el
caso de Capsicum spp., Torres (1995) indica solamente cuatro fases
fenológicas: emergencia, séptima hoja, floración y madurez; por su parte, USDA
(2003) determina que la duración de las etapas fenológicas se basa en el
periodo que transcurre entre fases específicas, que depende del origen de las
plantas (siembra Directa o trasplante); también menciona tres grandes etapas:
1) 50 % desde la siembra hasta el aclareo, 2) 75 % del aclareo o transplante a
amarre de fruto y 3) 100 % del amarre de fruto a la cosecha o fin de ésta.
La
aparición de la radícula es el evento que evidencia la germinación de la
semilla; varios factores como temperatura, agua, oxígeno y presencia de luz
influyen para que una semilla germine o no; el estado de plántula comprende el
periodo desde la emergencia y alargamiento del hipocótilo hasta la caída de los
cotiledones. En el caso del pimiento morrón, el estado de plántula queda
delimitado entre los 35 y 40 días después de la siembra, tiempo requerido para
ser trasplantada; sin embargo, el trasplante debe realizarse cuando las
plántulas tengan de 12 a 15 cm de alto, con un tallo de 5 a 7 mm de grosor y
entre cuatro a cinco hojas, lo que ocurre entre 18 y 28 días, aunque ese
periodo depende de la temperatura ambiental y de la conformación que la
plántula presente para ese momento, es decir, de la cantidad de reservas del
embrión, capacidad fotosintética y de la genética de las mismas (Mundarain et
al., 2005).
El
periodo de emergencia varía y tiene mayor concentración entre 9 y 13 días. El
periodo de floración oscila entre 70 y 93 días, con mayor ocurrencia al inicio
de ese periodo. La maduración de frutos sucede a los 85 días en las variedades
más precoces y a los 107 días en las más tardías (Fernandes et al.,
2004). Estas observaciones se aproximan a las efectuadas por Inoue y
Reifschneider (1989), quienes caracterizaron la colección de Capsicum
del Centro Nacional de Pesquisas de Hortalizas de EMBRAPA, en Brasil.
Montes
et al. (2004) señalan que la acumulación de unidades calor durante las
diferentes etapas de desarrollo de Capsicum spp. muestra diferencia
entre tipos de chile, y que esa diferencia es más evidente entre los diferentes
grados de domesticación, lo que refleja un inicio más lento del desarrollo por
parte de las variantes del tipo silvestre (piquín); para el caso de los tipos
domesticados, las diferencias no son significativas entre ellos, tal y como
había sido consignado. También constatan que, dependiendo del grado de
precisión que se requiera en la definición de las etapas de desarrollo, se
pueden usar las unidades calor, una vez definidas para cada variante y el
ambiente en donde se evaluarán, aunque destacan que es poco práctico manejar
muchas fases fenológicas asociadas a diversas etapas de desarrollo de la
planta, por lo que se pueden tomar diferentes estados fenológicos en fases
concretas, como inicio de floración, maduración y senescencia de los frutos,
como lo hizo Torres (1995). Los usos de métodos de acumulación de unidades
calor son técnicas eficientes para modelación y predicción de las etapas del
desarrollo de los cultivos, como el chile, en comparación con el método de días
después de la siembra debido a que la variación entre estaciones y localidades puede
ser mejor normalizada por la estimación de unidades calor que con días después
de la siembra (Soto-Ortiz et al., 2006).
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